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ANTONIO J. MAYOR
La culpa del déficit la tienen los enfermos de Hepatitis C

Mientras de espaldas al país se desmantelan atrozmente los servicios públicos, de la manera más ruin se tiene la cobardía y la baja catadura moral de deslizar una velada acusación a la parte más débil y necesitada, en este caso los enfermos de hepatitis C, tratando una vez más de dividir y enfrentar aguardando a que sean las propias víctimas, la sociedad, quien se pelee entre sí y señale a dichos enfermos como un lastre e identifique la precariedad, el saqueo y el derrumbe de la economía española como consecuencia de la “obligación” de facilitar medicamentos ( necesarios para salvar la vida) a dichos enfermos.

Que nadie olvide que un servicio público es la voluntad de toda una sociedad de organizarse, actuar de manera conjunta, crear, disfrutar y garantizar un bien o un servicio para todos sus miembros, o lo que es lo mismo, es la voluntad de todos de contribuir para ser dueños de algo que beneficie a todos los miembros del grupo, logrando acceder al mismo en mejores condiciones que si se actuase de manera individual, lo que se traduce en menores costes, mayor bienestar, ausencia de exclusión para todo el grupo, desarrollo, eficiencia y lo más importante, garantía de futuro como país y como sociedad.

Toda una legión de apellidos y familias políticas, actúa como comerciales de blancas sonrisas e ilimitada codicia para sonsacar un cargo público, aunque sea en el más ínfimo de los ayuntamientos, para, a través de los mismos, devolver los favores recibidos ( fondos para campañas, financiación, regalos, sobornos, colocación en cabezas de lista….) destrozando un país y destrozando su economía, sus fondos y su futuro, a cambio de llenarse los bolsillos de un dinero más maldito que si hubiese sido manchado con sangre.

Han sido educados en el desprecio a la sociedad a la que prefieren llamarla masa, o han imitado a sus benefactores o superiores y han aprendido rápido a despreciarla.
Han sido instruidos en mil y un tecnicismos vacíos que abruman al conjunto, un conjunto que se muestra incapaz de reaccionar aunque sólo sea porque ni tan siquiera entiende o conoce de qué se les está hablando.

Aprendieron pronto que ante una sociedad, hay tres cartas que nunca fallan: el miedo, la división y la culpa, y que si son jugadas con tanta contundencia como hipocresía, hace falta muy poco tiempo para vencer al grupo y someterlo, convirtiendo todo un país en un conjunto perdido que busca desesperadamente un pastor que les guíe hacia la tierra prometida.

Esta tierra prometida es la pobreza al servicio de una esperanza disfrazada de palo y zanahoria de modo tal que se está dispuesto a perder toda libertad y todo derecho, a cambio de una falsa sensación de seguridad envuelta en promesas de un futuro que jamás llegará por el simple hecho de haber sido a sabiendas, cercenado y asesinado mucho antes de ser prometido.

Mientras, una vez logrado el silencio dócil provocado por ese miedo, esa división y esa culpa, el camino se halla totalmente despejado para quedarse con lo de todos y aparentar lo contrario.

Perfiles habituados a trocear y desollar empresas públicas, son puestos al frente de un Estado o al frente de sus empresas, para ejecutar todo tipo de decisiones directamente encaminadas a reventar o hacerlas completamente ineficaces, para atiborrarlas de una inasumible deuda, para proceder a privatizaciones en nombre de un falso “interés general”, adjudicaciones a dedo, robo, evasión, malversación y desviación del dinero público a bolsillos privados, venta de activos sanos ( Red eléctrica, Iberia, Telefónica, etc. etc. ), cientos y miles de millones de euros públicos evadidos, robados, regalados a terceros, ocultados, expoliados, malgastados o perdidos.

Miles y miles de millones de dinero de todos, son día tras día, desde el más pequeño municipio hasta cualquier ministerio, administración o casa real, malgastados, transferidos, “distraídos”, o robados en nombre de mil y una mentiras y engaños, posibles sólo gracias a la existencia de redes clientelares y complejas tramas de corrupción que unen en la sombra a quienes aparentan en público ser enemigos políticos.

Cursos de Formación en Andalucía con cientos de millones de euros robados que han pagado chalets de lujo, coches de lujo, cuentas bancarias de lujo, gastos de lujo y vidas de cientos de corruptos resueltas a costa del dinero de todos, sectores como el aceite español ( vendido al Gobierno italiano y empresas italianas en una gestión que debería haber sido ejemplo de juicio y condena por malversación, administración desleal, dejadez, corrupción y engaño), una línea aérea ( IBERIA), que fue “absorbida” por una entidad que estaba en quiebra técnica, British Airways, con una deuda de más de 15.000 millones de euros, justo la misma cantidad que IBERIA tenía en positivo. Tras la absorción, British Airways se llevó los aviones, los vuelos, el negocio inglés saneado y los 15.000 millones de euros, y aquí solo han quedado aeropuertos fantasma y un hueco vacío donde antes estaban aquellos 15.000 millones en positivo.

500.000 millones de euros de deuda generados en tan solo cuatro años de liberalización, “progreso” y “democracia”, unidos a otros tantos generados en legislaturas anteriores hasta sumar más de 1,3 billones de euros de deuda en un país que es incapaz de producir prácticamente nada sin pedir permiso a terceros o sin comprar tres veces más de lo que le permiten vender a modo de limosna o bajo concursos adjudicados a empresas que se hacen llamar españolas, pero cuyos activos y balances hace tiempo que dejaron de estar dentro para ubicarse cómodamente en el primer paraíso fiscal que les ofrezca una tapadera y un cobijo adecuados.
Así se ha ido desmantelando España en nombre de la “libertad”, de los “mercados”, del “progreso” y de la “democracia”.

Hoy, cuando ya es demasiado tarde, comenzamos a darnos cuenta que hemos dejado de ser libres, que da igual el color de nuestro voto, porque son esos “mercados” quienes en realidad mandan y someten este y cualquier país a su antojo, un antojo que entiende únicamente de aquello que les alimenta y les concede razón de ser: la codicia, el engaño y el saqueo.

Sabes que el progreso prometido no es más que aspirar a poder sobrevivir cada día o emplear 10 horas diarias a cambio de poco más de 800 € mientras se reza por seguir cobrándolos aunque ello signifique condenar vidas enteras a jamás abandonar una pobreza laboral que lamentablemente, empieza su significado a ser comprendido.

Y comenzamos a darnos cuenta, que la “democracia” que se pregona, sólo es dejar un papel en una caja de plástico cada cuatro años, un papel mojado en una urna que sella el futuro de un país del mismo modo que un crematorio convierte en cenizas todo lo que alguien quiso.

Hoy sabes que el 24 de Noviembre de 2015, el Partido Popular fue el único que se negó en las Cortes, a firmar un documento de compromiso de las plataformas de afectados por la Hepatitis C con el objetivo de que todos los enfermos por esta patología tengan tratamiento y no sólo los más graves.

Sabes también que la cobertura a los pacientes de Hepatitis C y los fondos requeridos para su tratamiento, ni penalizan ni obligan a ningún tipo de esfuerzo especial y que acusar dicha partida como agravante del déficit es una de las mayores mezquindades dichas contra una sociedad.

Hoy, sabemos que la farmacéutica GILEAD, que ha sido acusada de violar patentes en la producción del SOVALDI, el fármaco para el tratamiento de la Hepatitis C, se halla vinculada a la propia administración de EEUU, a personajes como Donald Rumsfeld o George Schultz ( secretarios de Estado de EEUU durante tres mandatos republicanos, y directamente vinculado el primero a las invasiones de Afganistán e Iraq ), y a think thanks neoliberales a ultranza y ultraconservadores como el Hoover Institution , contando con John F. Coogan ( administración Reagan , responsable de Gestión y Presupuestos) como miembro del Consejo de Dirección de GILEAD.

Sabemos que quien ostentó la presidencia del famoso club Bilderberg durante los años 1998 a 2001, Etienne F. Davignon, es otro de los personajes que se halla dentro del consejo de administración de la farmacéutica GILEAD. Un personaje que fue el primer presidente de la Agencia Internacional de Energía ( 1974-1977), Vicepresidente de la Comisión Europea durante los años 1981 a 1985, y presidente del banco Societé Generale de Belgique, cargo desde el que ocupó también la Mesa Redonda Europea de Empresarios, a la sazón, la Gran patronal europea. En su nombre, otro think-tank el Amigos de Europa, profundamente neoliberal, actuó con todos sus recursos y potencia para favorecer los intereses del SOVALDI.

Sabemos que Kevin E. Lofton, miembro de la Junta de Negocios de Defensa del Dpto. de Estado de los EEUU, ocupa otro de los sillones del consejo de administración de GILEAD. Kevin Lofton, fue también director de Morgan Stanley.

Que otro miembro de dicho consejo, Nicholas G. Moore fue presidente de PricewaterhouseCoopers, una consultora famosa por los escándalos de falsedades y corrupción en todo el globo. (uno de los últimos escándalos aquí en España, es el juicio contra 61 socios de PWC por fraude en la venta de empresas y la ocultación y no declaración de 21 millones de euros que cobraron como bonus).

Sabemos que todos los directivos de GILEAD, cobran astronómicas sumas gracias a sus participaciones en la empresa, una empresa que gracias a una política de patentes oscura y fraudulenta, le ha permitido retener y ostentar el monopolio en no pocos medicamentos, exigiendo cantidades inasumibles ( el tratamiento con SOVALDI en España cuesta 23.600 euros aproximadamente) frente a las que, la práctica mayoría de afectados, bien venden todo lo que tienen , se endeudan a base de créditos o simplemente mueren mientras ven en el telediario cómo el Ministro de Hacienda en connivencia con el de Economía, firmaba una amnistía fiscal para hacer de la evasión algo cotidiano.

Con menos del 10% del dinero evadido en tan solo el último año, no hubiese muerto ni un solo paciente por culpa del virus de la Hepatitis C, y hubiese sobrado dinero para que ningún sinvergüenza pudiese haber dicho hace cuatro días que no se llegaba al cumplimiento del déficit por culpa del “gasto” que dichos enfermos representan.

Sabemos de sobra que en 40 años de inexistente “democracia”, ni a unos ni a otros la vida del débil en absoluto les ha importado, pero sabemos también que cuando un débil es arropado por toda una sociedad, ese débil deja de serlo, y se convierte en alguien demasiado fuerte, tan fuerte como para arrinconar y expulsar de por vida de la poltrona y el poder a quien antes se creía poderoso.

Lamentablemente, esto último sólo lo sabemos, ningún indicio hay de que seamos capaces de llevarlo a cabo.

A fecha de hoy, casi 3.000 enfermos han muerto por culpa del virus de la Hepatitis C.

Y siguen muriendo por falta de medios para comprar una pastilla que es comercializada por una farmacéutica que hace lo que según los “mercados” es obtener beneficios en un modelo de negocio que obtiene “ventaja competitiva” y opera según unas “leyes” de oferta y demanda tan falaces como inexistentes, pero que en verdad lo único que GILEAD hace, es CHANTAJEAR la vida del enfermo a cambio de todo su dinero. La relación es muy sencilla: O se lo entregas, o mueres.

El mismo axioma con que desde los postulados económicos liberales se ha logrado someter países enteros al servicio de una deuda generada a base de corrupción y hundimiento público: O pagas la deuda, o mueres.

Si para quien representa el Gobierno de un país, las vidas de sus habitantes están muy por detrás de intereses económicos de terceros, para ese país, el tiempo que dicho representante político pudiese seguir ostentando su cargo debería ser igual a la esperanza de futuro que deja: ninguno.

Mañana volverán falsos economistas al servicio del que más tiene a inundar canales y radios con sus rutinas de tecnicismos tan falsos como vacíos, volverán las rotativas a inundar de titulares sus portadas con cualquier falsedad o engaño sobre el tema que convenga y volverán cientos y miles de páginas web a venderte el mismo mensaje: “nada es gratis”, “el trabajo te hace libre”, “compite para ganar”, “no hay mayor libertad que la de los mercados”……

Mañana seguirás compitiendo contra todo y contra todos, creyendo que “defiendes” lo tuyo y que es “lo que hay”.

Mañana, en alguna cama de hospital, morirán más de cinco personas por culpa de una Hepatitis C sobre la que nunca pudieron reunir suficiente dinero para tomar una cura. Ya sabes, que cada quien mire por sí mismo, y nada de mirar unos por otros. SI alguien no tiene dinero para poder salvar su vida, no es problema tuyo o nuestro, es suyo. Seguramente sea un “loser”, y en esta nueva sociedad, no hay hueco para perdedores.

Ellos son los débiles, y una vez muertos, probablemente creerás que somos menos para repartir, y que nos hemos quitado de encima un “gasto”.

Si tardas mucho en darte cuenta  que estamos traicionándonos entre nosotros mismos, para cuando lo hagas, probablemente hayas caído, y alguien ocupará tu lugar diciendo y pensando lo mismo que tú antes decías: nos hemos quitado de encima un lastre, uno menos para repartir.
Y así hasta que no quede ninguno.

No lo olvides, el término “ninguno” significa nadie, y en esa palabra, tú tampoco cabes.

Antonio J. Mayor

6 comentarios en ANTONIO J. MAYOR
La culpa del déficit la tienen los enfermos de Hepatitis C

  1. Impresionante. No se puede decir mejor. Enhorabuena.

  2. Como siempre, gran artículo. Directo al hueso. Pareciera que no hay salida para la realidad de las cosas… No hay manera de que esa mayoría sea plenamente consciente. Siguen leyendo diarios, viendo la tele y escuchando a los mismos expertos. Y para momentos revolucionarios tienen al Jordi Evole, con su pastilla de antes de ir a dormir. Gracias Antonio por tu rabia no disimulada, tu pasión y el seguir ahí, dando la “caca”, como dice Mitoa.

  3. Enhorabuena por el artículo, Antonio. El Vórtice se ha convertido en un referente para muchos. Ánimo.

  4. El PP desde luego lleva años cubriéndose de gloria,superándose cada vez más con un repertorio intelectual al creer que las personas son números y que son si no “rentables” no sirven para nada(según ellos).
    El afirmar que el déficit público esta hinchado por “culpa” de los enfermos de Hepatitis C demuestra una falta de empatia más cercana a un psicópata que a un gestor público que haría sonrojarse hasta al mismísimo Hitler por lo aberrante de esa afirmación.
    Esperemos que el personal tenga una memoria de elefante y se deje de que le mareen el disco duro con según que regateos de todos conocidos.

  5. Como se puede ser tan mezquino, insensible y trabajar en política. DIMISIÓN YA!

  6. Mis felicitaciones por tu pasión y tu lucha. No estoy de acuerdo en que el programa sea pesimista, abre los ojos y refleja la dura realidad. Sigue así. Mil besos.
    Quechu

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