Entre Líneas. ¿Qué se esconde detrás de los chalecos amarillos?

Programa Entre Líneas de El Vórtice Radio.

Programa grabado el 27/12/2018. Con Ana Camacho, Diego Camacho y Beatriz García.

Ya lo contamos en otro programa que hay que estar muy alerta con esa asociación aparentemente contra natura que se ha establecido entre el comisario Villarejo, el hombre al que ahora se señala como el malísimo de las cloacas del estado, y el supuesto campeón de todo lo que debería ser lo opuesto a esa fuente de corrupción y prácticas antidemocráticas generada por ese contubernio generado por la matufia integrada por políticos, jueces, fiscales y elementos asociados a los servicios de inteligencia y actuaciones más que dudosas procedentes del Ministerio del Interior.

En este nuevo programa de Entre Líneas volvemos a retomar el asunto para recordar una hipótesis que ya apuntamos en otros programas y es que cuando un juez admite una querella, como ha hecho el magistrado Castro, admitiendo la posibilidad de que el juez Garzón que instruyó la Gürtel puede haber prevaricado, cabe una consecuencia con efectos prácticos: si se acaba sentenciando que hubo prevaricación cabe la posibilidad de que se acabe invalidando el proceso afectado por la prevaricación. Resultado: los imputados del PP por la corrupción del caso Gürtel se irían de rositas compensando así el incomprensible “silencio” popular ante el decepcionante desenlace que está teniendo el proceso por ese escándalo aún mayor en cuantía y criminalidad (en él volaron los fondos destinados a aliviar el drama de los parados) de los Ere en Andalucía.

Ojalá esta fea hipótesis no se cumpla pero en este programa no nos limitamos a opinar sino a sacar a relucir hechos que el relato convencional omite, deja dispersos o deja alevosamente enterrados en el baúl de la hemeroteca. Por ejemplo: llama la atención que los medios que informan de la denuncia contra Garzón suelen omitir que el ex juez de la Audiencia Nacional (al que por cierto le anularon estando en activo en la magistratura varios procesos por defecto de forma) es ahora el abogado defensor de Villarejo. Como ya contamos en otros programa: ¿Qué hace un supuesto luchador contra la corrupción, los valores democráticos, la lucha contra los malos de todos los bandos, una supuesta “víctima” de las cloacas (y el propio Villarejo), la justicia universal y la condena del franquismo, comiendo con su entonces amiga y colega, la actual ministra de Justicia en plan de grandes “amiguetes” urdiendo un contubernio político con ese indeseable? Y lo peor: ¿cómo se explica que Garzón no se haya indignado por las filtraciones realizadas por su defendido que ahora sirven para que un corrupto pueda acusar al antiguo juez de prevaricación? Será que Garzón no ha tenido tiempo para ello con su presentación de un nuevo partido regenerador y de con Llamazares con el que espera lograr asiento de eurodiputado (otra coincidencia que no se sabe por qué no se suele conectar al asunto de la demanda aceptada por el juez Castro)
Lo más probable es que el bipartidismo ya no sienta ninguna siquiera la necesidad de disimular mientras nos tienen al resto de los mortales entretenidos con la amenaza del secesionismo catalán, el desentierro del dictador Franco y la supuesta amenaza de la extrema derecha.
Por cierto, que en este programa hablamos también de otras temas: el rumbo tomado por Pedro Sánchez.

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