El vortice. Recuperando lo perdido.


Recuperando lo perdido es una entrevista íntima, emotiva, ágil y entretenida con Santiago y Raúl Solera y Jorge Rio; Director, Montador y Director de fotografía del largometraje «Lo perdido» que estrenan este viernes 7 de febrero, con pases también el sábado 8 y domingo 9, a las 22:00 horas en la sala Artistic Metropol, calle de las Cigarreras 6. Metro Acacias o Embajadores.

Un viaje íntimo que surge a raíz de la muerte de los seres queridos de Santiago y Raul. Una cámara antigua que servirá de llave para abrir la puerta a una realidad desconocida de una familia.

Podéis ver cómo se desarrolló el proyecto en su blog: viajedemaria.wordpress.com

Este texto de Santiago bien sirve de introducción al largometraje y a la entrevista que puedes escuchar en este podcast.

Cuando murió mi madre, en Buenos Aires, el día de Navidad del año 2014, hace cinco años, en una cama extraña, de manera inesperada, no sabíamos qué hacer. Recuerdo que un amigo, que vive y vivía allí, nos dijo: “Esto saldrá de alguna manera”.

Empecé a escribir horas después de que se nos fuera. Ideas deslavazadas, caóticas, demasiado emotivas. No había por entonces ni por asomo el esbozo de un guión o de un documental.

En Madrid, de vuelta, a los dos meses, revisamos lo que nos había dejado. Las fotografías me atraparon desde el principio. Era como descubrir o, mejor dicho, redescubrir un mundo perdido. Sabía de su existencia; durante años nos las había enseñado mi madre, orgullosa de su padre o de su tía Regina. Es un recuerdo de infancia muy intenso.Esas fotografías fueron el punto de partida.

El guión tenía que girar alrededor de ellas,  presentes siempre, en cada momento. ¿Pero era suficiente? Unos papeles me descubrieron, un par de semanas después, a José Sinde, el primer novio de mi tía abuela. Y luego, decenas de investigaciones en archivos, de Madrid, Ávila, Tarancón, Cuenca, Barcelona. Historias que ignoraba de mis bisabuelos, mi abuelo; incluso de mi padre. Volvía a recuperarlas. Empezaban a formar parte de mi propia vida.

Pedí una excedencia. Me venía bien dejar el trabajo, centrarme en este proyecto y dedicarle el dinero y tiempo que necesitara. Pero me faltaba experiencia en el cine. Como mucho he escrito algún guión y poco más. Y aquí entran tres personas que creyeron en el proyecto y dedicaron tiempo y parte de su dinero, en algún caso, para que saliera adelante, a pesar de todas las dificultades, las dudas, los errores.

Mi hermano Raúl, Jorge Rio y Jorge Costilla. Fue un proyecto entre cuatro personas, sin ayudas de ningún tipo, que salió milagrosamente adelante. Se rodó, se montó y ahora, se ha estrenado y podrá verse. El guión fue una labor ardua. Se necesitaron más de cinco versiones. Y, aún así, antes del rodaje, no estábamos satisfechos. Recuerdo que, antes de terminarlo, hice un viaje a Arosa, Suiza. Nunca había ido allí, aunque ese fuera el primer lugar al que fueron mis padres, cuando se buscaron la vida, recién casados, enamorados, jóvenes.

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