Y ahora a por un Gobierno Mundial post-COVID.

Henry kissinger en articulo del vortice radio

Kissinger: la imposibilidad de establecer un nuevo orden mundial post-COVID «podría incendiar el mundo»

El famoso asesor presidencial de política exterior exigió «una visión y un programa de colaboración global» y la adhesión a los «principios del orden mundial liberal».

Henry kissinger en articulo del vortice radio

Artículo oríginal de https://www.lifesitenews.com.

Ahora a por un Gobierno Mundial post-COVID. Ya lo decíamos desde el comienzo de las emisiones de el Vórtice radio, no se presentan a menudo oportunidades como esta para empujar en pos de un Gobierno Mundial. La «casualidad» hace que tras las crisis/estafas de Seguridad ( 11-S,11-M,7-J ) y Economía del 2008, nos toque vivir la gran crisis final, la crisis ecológica/salud que empujará a los pueblos del mundo a demandar un gobierno mundial capaz de lidiar con los problemas globales a los que nos hacen enfrentarnos.

Y quién mejor para anunciarlo que el mismísimo Henry Kissinger, Asesor de Seguridad de la Casa Blanca y ganador del premio Nobel de la Paz de 1973. En reciente artículo reflexiona sobre la importancia crucial de utilizar este momento para avanzar en la consecución de un Gobierno Mundial capaz de lidiar con las amenazas globales actuales.

Para los que ya sabemos de qué va esto, iros preparando, llegan las vacunaciones forzosas y los programas de seguimiento y control de la población, junto con una nueva oleada de emisión de dinero deuda que terminará por colapsar la economía y traerá como consecuencia un nuevo modelo económico mundial. Para aquellos a los que esto les suene a conspiranoia, iros preparando a un doloroso despertar a la realidad.

Henry Kisinger: El anuncio de un Gobierno Mundial

Henry Kissinger, de 96 años, fue asesor de seguridad nacional y secretario de estado de los presidentes Richard Nixon y Gerald Ford. Durante el resto de su larga carrera ha servido como asesor de líderes políticos y empresariales. El Wall Street Journal publicó la respuesta del icónico pensador político a la emergencia sanitaria internacional el viernes 6 de abril.

Kissinger declaró – “el mundo nunca será el mismo después del coronavirus”, el gobierno de los Estados Unidos tendrá que mantener «la confianza del público».

«En un país dividido, es necesario un gobierno eficiente y con visión de futuro para superar los obstáculos sin precedentes en magnitud y alcance global», escribió.

«Mantener la confianza pública es crucial para la solidaridad social, para la relación de las sociedades entre sí y para la paz y la estabilidad internacionales».

El ex funcionario declaró que la actual administración de los Estados Unidos ha hecho «un trabajo sólido para evitar una catástrofe inmediata», pero que su «prueba definitiva» es detener el virus y mantener la «confianza pública en la capacidad de los estadounidenses para gobernarse a sí mismos».

Al mismo tiempo, Kissinger pidió al gobierno que lanzara «una empresa paralela para la transición al orden posterior al coronavirus».

Advirtió que hacer frente de manera efectiva al daño político y social requerirá la colaboración internacional.

«Los líderes están lidiando con la crisis en gran medida a nivel nacional, pero los efectos de disolución de la sociedad del virus no reconocen las fronteras», escribió.

«Si bien el asalto a la salud humana será, con suerte, temporal, la agitación política y económica que ha desatado podría durar por generaciones», continuó.

“Ningún país, tan siquiera Estados Unidos, puede en un esfuerzo puramente nacional superar el virus. Abordar las necesidades del momento debe, en última instancia, combinarse con una visión y un programa de colaboración global. Si no podemos hacer las dos cosas a la vez, enfrentaremos lo peor de cada una ”.

Henry Kissinger ahora a por un gobierno mundial
Los militares son animales tontos y estúpidos para ser utilizados como peones para la política exterior.

Sin embargo, Kissinger insinuó el liderazgo estadounidense en este esfuerzo global al citar tanto el Plan Marshall, que ayudó a reconstruir Europa occidental después de su devastación por la Segunda Guerra Mundial, como el Proyecto Manhattan, que venció a la Alemania nazi en la carrera para producir las primeras armas nucleares.

«Al extraer lecciones del desarrollo del Plan Marshall y el Proyecto Manhattan, Estados Unidos está obligado a realizar un gran esfuerzo en tres dominios», escribió Kissinger.

«Primero, apuntalar la resistencia global a las enfermedades infecciosas», continuó.

“Necesitamos desarrollar nuevas técnicas y tecnologías para el control de infecciones y vacunas proporcionales en grandes poblaciones. Las ciudades, los estados y las regiones deben prepararse constantemente para proteger a su gente de las pandemias a través del almacenamiento, la planificación cooperativa y la exploración en las fronteras de la ciencia «.

Luego, Kissinger retó a Estados Unidos para que «se esfuerce por curar las heridas de la economía mundial», lo que señaló es «diferente a todo lo que se haya conocido en la historia».

«Los programas también deberían tratar de mejorar los efectos del caos inminente en las poblaciones más vulnerables del mundo», agregó.

Finalmente, imploró a Estados Unidos que no abandone «los principios del orden mundial liberal», diciendo que «la prosperidad depende del comercio global y el movimiento de personas».

«La leyenda fundadora del gobierno moderno es una ciudad amurallada protegida por poderosos gobernantes, a veces despóticos, otras veces benevolentes, pero siempre lo suficientemente fuertes como para proteger a la gente de un enemigo externo», escribió Kissinger.

«Los pensadores de la Ilustración reformularon este concepto, argumentando que el propósito del estado legítimo es satisfacer las necesidades fundamentales de las personas: seguridad, orden, bienestar económico y justicia», continuó.

«La pandemia ha provocado un anacronismo, un renacimiento de la ciudad amurallada en una época en que la prosperidad depende del comercio mundial y el movimiento de personas».

Kissinger cree que «las democracias del mundo necesitan defender y mantener sus valores de la Ilustración».

«Un retiro global del equilibrio del poder con la legitimidad hará que el contrato social se desintegre tanto a nivel nacional como internacional», afirmó.

“Sin embargo, esta cuestión milenaria de legitimidad y poder no puede resolverse simultáneamente con el esfuerzo por superar la plaga Covid-19. La restricción es necesaria en todos los lados, tanto en la política nacional como en la diplomacia internacional «.

Kissenger advirtió. – el fracaso en la conquista del coronavirus o en la construcción del orden mundial posterior al coronavirus podría conducir a una catástrofe global.

«El desafío histórico para los líderes es manejar la crisis mientras se construye el futuro», concluyó.

«El fracaso podría incendiar el mundo».

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